Política

COLUMNA DE OPINIÓN DIPUTADO IVÁN FLORES/ BANCOESTADO AL SERVICIO DEL ESTADO

BancoEstado al servicio del Estado

Para quienes echamos de menos un BancoEstado como entidad de fomento a la producción, de apoyo subsidiado a las familias más vulnerables, emprendedores, trabajadores, en fin, tal como fue el modelo original, hoy vemos con preocupación que en un proceso de “modernización” se ha venido alejando de ese modelo premeditado desde el Estado modernizado y donde su propia burocracia y manera de actuar lo hace poco diferente de un banco privado cualquiera.

Esta empresa, al igual que a otras del Estado no solo le corresponde ser competitivo, sino que deben ser más solidarios, accesible y proactivo. Ese es el rol que debería cumplir y extrañamos esa actitud y comprensión a esa ciudadanía que no tiene las condiciones para entrar a un banco privado.

Recién hace un par de años se “logró” que Corral, Máfil, Lago Ranco tuviese un cajero automático, luego se consiguió una pequeña sucursal en Futrono donde solo existía un cajero privado que no daba abasto. A la fecha, varias comunas no cuentan con sucursal, siendo hoy una necesidad básica y urgente. Los cajeros únicos de varias ciudades de la región han fallado o frecuentemente se quedan sin dinero, dejando a la ciudadanía sin comprar sus cosas o pagar deudas, debiendo ir a otras ciudades arriesgándose al contagio.

Es por ello, que hace unos días atrás sostuvimos una reunión con el Gerente de sucursales del BancoEstado, para que se busque una solución a este problema que vive la ciudadanía. Asumo que una empresa del Estado no puede buscar rentabilidad tal como lo hace el mundo privado, o buscar solamente el equilibrio entre gastos e ingresos, sino que deben preocuparse del rol subsidiario al que están destinados y mandatados.

Si a la banca privada no le interesa llegar a todas las comunas de Chile, lo haga esta empresa del Estado para el servicio integral de los habitantes el Estado; que los cajeros funcionen, que tengan oportuna reposición de dinero, y que las cajas vecinas no sigan disminuyendo. Tal vez así logremos un Banco más proactivo y empático que evite que la gente no pase horas a la intemperie, en el frío, mojándose. Porque en pandemia, no se entiende que esa sea la condición de decenas de personas que TODOS LOS DÍAS recurren a sus servicios y lo hacen a la intemperie. No deben ser cifras estratosféricas colocar toldos firmes y reforzados para que la gente se resguarde. No se puede seguir permitiendo que la gente, especialmente adultos mayores que cobran su pensión corran el riesgo de enfermarse por esta causa.

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