Un sueño cumplido: vecinos de Mariquina celebran su acceso al agua potable
Durante años, las familias del sector La Vega Larga, a 15 minutos de San José de la Mariquina, vivieron con una preocupación constante: la falta de agua potable. Para muchos vecinos, la rutina diaria comenzaba con la agotadora tarea de acarrear agua en baldes desde fuentes lejanas, una realidad que limitaba su calidad de vida y sus posibilidades de desarrollo. Hoy, esa historia ha cambiado.
Gracias a un esfuerzo conjunto entre la comunidad, el municipio y la empresa ARAUCO, más de 60 vecinos y vecinas ahora cuentan con agua potable en sus hogares. “No fue fácil organizarnos y sacar adelante este proyecto, pero lo logramos. Ahora los vecinos tendrán agua segura dentro de sus casas”, destacó María Epulef, presidenta del Comité La Vega. Para ella, esta solución es más que una comodidad: representa la posibilidad de realizar tareas cotidianas con dignidad y facilidad, desde lavar la ropa hasta regar hortalizas.
La clave del proyecto estuvo en una vertiente protegida dentro de un predio forestal de ARAUCO, que ahora abastece a la comunidad. “Esta fuente natural proporciona agua de calidad y en cantidad suficiente”, explicó Pablo Pardo, encargado de Gestión de Recursos Hídricos de la empresa. A partir de esta vertiente, se implementó un sistema de captación y conducción hacia estanques de sedimentación y tratamiento, garantizando un suministro seguro y eficiente para cada hogar.
El proyecto es un ejemplo de colaboración efectiva. “Mariquina es una comuna prioritaria para nosotros, y estamos en permanente diálogo con los vecinos para abordar necesidades reales”, afirma Christian Ramos, jefe de Patrimonio de ARAUCO. “El acceso al agua es un tema crítico, y este proyecto es una respuesta concreta a esa urgencia”, añadió.
Desde el municipio, el alcalde Rolando Mitre valora el esfuerzo conjunto que hizo posible esta solución. “Esto demuestra lo que se puede lograr cuando la comunidad, la empresa y el municipio trabajan juntos. Hoy más familias rurales pueden satisfacer una necesidad esencial como el acceso al agua potable”, señaló.
Soluciones sostenibles
El proyecto de La Vega Larga forma parte del programa Desafío Agua de ARAUCO, una iniciativa que, por más de una década, ha colaborado con soluciones sustentables para comunidades sin acceso a agua potable. A la fecha, el programa ha ejecutado más de 130 proyectos en 52 comunas del país, beneficiando a cerca de 60 mil personas. La inversión directa de la empresa supera los 2 mil millones de pesos, a lo que se suma una gestión que ha permitido canalizar recursos públicos por más de 40 mil millones, multiplicando el impacto en las comunidades.
La historia de La Vega Larga es una prueba de que el acceso al agua potable no debe ser un privilegio, sino un derecho. Como dice María Epulef: “Los sueños están para cumplirse”. Y en La Vega, el agua potable ya es una realidad.
Arauco Cristian Ramos




