Salud

Proyecto FIC entrega importante transferencia tecnológica al Hospital Base de Valdivia

Un exitoso trabajo colaborativo y la transferencia tecnológica al Hospital Base de Valdivia son las principales fortalezas que se destacan del proyecto FIC “Tratamiento Covid-19 con Plasma Inmune”, financiado por el Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) del Gobierno Regional de Los Ríos y su Consejo Regional, con aportes de la UACh, el que fue ejecutado en el Hospital Base Valdivia y la Clínica Alemana de Valdivia.
El proyecto, dirigido por la Dra. Vivianne Torres, buscó generar una alternativa para pacientes hospitalizados por COVID-19, en momentos que el uso de plasma convaleciente era una terapia que había mostrado resultados prometedores para tratamiento de Coronavirus al inicio de la pandemia, cuando no existían las vacunas. La FDA había aprobado su uso compasivo en paciente grave COVID-19 y la Clínica Mayo había utilizado plasma en 20.000 pacientes, demostrando que la mortalidad disminuyó a 8,6% a los 7 días en pacientes con COVID-19 grave, con eventos adversos fueron menores al 1%. El proyecto generó una alternativa de tratamiento, cuya efectividad se fue analizando en el tiempo. Ya en noviembre de 2020, la literatura científica demostró que el plasma de paciente convaleciente no era mejor que el placebo en pacientes con COVID-19 grave.

Estudio
A través de una actividad virtual, el Infectólogo Dr. Felipe Olivares presentó los principales resultados del uso de plasma convaleciente en pacientes hospitalizados con COVID-19 en el Hospital Base y la Clínica Alemana de Valdivia, el que abarcó a 119 pacientes adultos con PCR positiva hospitalizados por COVID-19, de moderada gravedad con requerimiento de oxígeno, tanto en la Clínica Alemana de Valdivia como en el Hospital Base de Valdivia, entre marzo y noviembre de 2020.
Según indicación clínica, cada paciente, previo consentimiento informado, recibió 300 ml. de plasma cada 12 horas por dos veces. En este punto, es importante destacar que el plasma se obtuvo gracias a la donación voluntaria y altruista de personas entre 18 y 65 años con COVID-19 recuperado.
Respecto a los resultados, el Dr. Olivares puntualizó que “en conclusión, el uso de plasma no se asoció a reducción de la mortalidad, estadía hospitalaria y necesidad de ventilación mecánica en pacientes hospitalizados de moderada gravedad, lo cual es concordante con la evidencia de alta calidad disponible. Además, la presencia de cardiopatía y el requerimiento de ventilación mecánica durante la estadía se asociaron fuertemente a desenlaces clínicos adversos”.

Trabajo mancomunado
Dentro de las fortalezas de la investigación, el Dr. Olivares señaló que “no puedo dejar de relevar el trabajo colaborativo con la comunidad, pues los mismos pacientes que se iban recuperando, donaban su plasma para una terapia que se veía prometedora en un momento que era desesperanzador dada la catástrofe sanitaria que estábamos enfrentando”, agregó.
En esa misma línea, también valoró el trabajo mancomunado con las autoridades y las unidades de Hematología, UCI, Infectología y el Banco de Sangre del hospital. “Aquí, sin lugar a duda, se produjo una transferencia tecnológica al hospital con técnicas que quedaron para diversas utilidades. Asimismo, el estudio permitió la validación de técnicas diagnósticas y también sistematizar nuestra información y conocer la evaluación de nuestros pacientes”, afirmó el Dr. Olivares.
Del mismo modo, cabe destacar que entre marzo y septiembre de 2020 la extracción de plasma convaleciente se pudo realizar gracias al aporte de privados (Grupo de Empresas Asenav, Cervecería Kunstmann, Mödinger y Laboratorio Roche) a la Universidad Austral de Chile y, desde octubre 2020 en adelante, gracias al aporte directo del proyecto FIC.
Por su parte, la responsable del proyecto FIC, la Dra. Vivianne Torres, explicó los pasos siguientes de la iniciativa. “Tenemos como mes de cierre octubre de 2022 y esperamos tener dos productos. El primero, es el Procedimiento Operativo Estándar Manual de Recolección de Plasma Hiperinmune, protocolo que sirve para extraer plasma de pacientes con enfermedades virales emergentes. La forma en que se extrajo el plasma de los donantes se protocolizó a través del Banco de Sangre y eso queda como un producto para compartir con cualquier centro de salud que lo requiera. El segundo producto, es la elaboración de un paper con los resultados del estudio”, explicó.
Finalmente, la Dra. Torres agradeció también el apoyo de la ciudadanía. “Fue muy importante la colaboración de la gente que donó plasma. Hay que recordar que fueron momentos bien complejos, pues no había vacunas aún. Al donar, pudieron sentirse parte y aportar en la lucha contra el COVID-19”, agregando que “cabe recordar, que al inicio de la pandemia, el uso de plasma convaleciente era una terapia que había mostrado resultados prometedores, sin otros tratamientos y sin efectos adversos en nuestro grupo estudiado, no obstante, se requería generar evidencia de alta calidad metodológica para poder conocer si su uso disminuye o no las graves consecuencias del COVID-19” puntualizó.

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